El concepto de la silla es lograr una continuidad entre sus distintos componentes. Respaldo y asiento son una misma pieza de madera laminada, las patas traseras se unen al laminado de modo que parecen ser una misma pieza, el vínculo es apenas perceptible.
Las patas delanteras coinciden con la línea formal que propone la silla en continuidad exacta con el laminado.
El hecho de que estén realizadas en aluminio fundido en cierto modo rompe con la continuidad al tratarse de dos materiales distintos, pero logran el efecto contrario: al coincidir perfectamente con el laminado realzan esta continuidad y la muestran bellamente. Cuando el cuerpo esta en reposo recibe una curvatura mayor del respaldo que lo cobija y enmarca para evitar los deslizamientos. Cuando el cuerpo está erguido se apoya la totalidad de la espalda y se inscribe en el respaldo con calce ajustado.